Fugitiva
Integración Regional… (es conocido el carácter de entidad que le he conferido) siempre
huyendo… no la podemos alcanzar…
La
fugitiva tiene alma de pobre (recuerdo la Primera Bienaventuranza que Cristo
proclamó en la Sermón de la Montaña); ello así, porque está convencida que
depende y necesita de los hombres… Espera de ellos. Y muchas veces, a lo largo
de los siglos, sólo obtuvo, y obtiene, incomprensión… o el olvido.
Quizás,
cuando podamos corresponderle, cuando nuestras propias pasiones e intereses no
nos impidan “escucharla”, cuando tengamos un modo concreto de vivirla, así como
aquellos que tuvieron, o tienen, una biografía centrada en la Integración
Regional, ella ya no furte más.
“Integración”
es una de las palabras más maravillosas. Sin embargo, y no puedo ocultar algún entrecejo,
con cuanta frecuencia se la falsea…
La Integración Regional no sólo está compuesta por
sus “dimensiones” (política, jurídica,
económica, cultural, educativa, etc.)… La Integración Regional, con la cual
comulgo, comprende esas dimensiones, pero a la Integración Regional no la
constituyen solamente aquellas “dimensiones”… La Integración Regional
devendría en cumplir una misión: expandir la dinámica del bien y que penetre en
lo cotidiano…; contribuir al bien común de la población…
El
hombre(el político, el dirigente, en fin, todo
aquel que tenga anhelos o se sienta atraído por el proceso de integración
regional del MERCOSUR)debe convertirse en “integrador”; se “integrará”,
“integrando”.
Los arribistas, los que se embelesan con el afán
ansioso de figurar, aunque sean consuetudinarios, nunca serán “integradores”.
Para ellos, definitivamente, el “apostolado” de la Integración Regional es
prescindible. Porque una cosa es ser partidario de la Integración Regional y
otra ser constructor de la misma.
Como
pensaba Adenauer para Europa… qué lindo sería que el MERCOSUR se convirtiera en
una esperanza para muchos y hasta se constituyera en una necesidad para todos
nosotros…
Que en
este nuevo aniversario del MERCOSUR (26/3), en tiempo cuaresmal, se
nos conceda a los que “militamos” la Integración Regional y, sobre todo, a los
gobernantes y dirigentes, poder discernir los signos(entre otros: honrar las obligaciones, corregir los defectos,
despreciar la vanidad, etc.)del perenne Pentecostés que debe celebrar
la Integración Regional.
En la Integración Regional o en la
Política, como en la Vida, se puede no conseguir lo que se espera, se anhela o,
simplemente, se merece… si no se abren los ojos y el pensamiento…
Lo certero de lo anteriormente expresado
me lleva a afirmar, y de manera vivencial, que a veces el “destino” es el de marcar el camino; no el de concretar el
mismo… Y agrego, a la sombra de la tristeza, que es posible no cometer
ningún error y aún así perder. Y eso no es debilidad; es la vida misma…
Vivimos en dos “Argentinas” en pugna. Percibo un “antiperonismo”
(nacido, coetáneamente, con el Peronismo) en su versión contemporánea de
“antikirchnerismo”, como una fuerza cada vez más movilizadora…; y comprendo, infelizmente
(incluso porque puede dar cabida a aventuras de perfiles imprevisibles), la
motivación por la cual acontece ello. La
Argentina precisa del resplandor de otro tipo de Peronismo… en un mundo que ha
cambiado.
Como existe una primera vez para todo,
también puede existir una última vez… justo hoy, de todos los días…; justo este
año, en las próximas elecciones.
No alcanza, no basta, con sólo estudiar la Integración Regional. De igual forma,
es un despropósito exacerbar el concepto de “militancia” en la política. Es
necesario, añadir en ambos supuestos, con “valores” meditarlas e implementarlas…
para “hacer”, de veras, Integración Regional y Política.
La Integración Regional y la Política interpelan…; y, en sus protagonistas,
además de ser crecientes han de ser conscientes… para evitar caer en
postraciones.
Insisto: la Argentina precisa del
resplandor de otro tipo de Peronismo; libre
de una ideología binaria…
Meditação – Caetano Veloso
Meditaciones:
A veces pienso en no confundir una fantasía con una desilusión.
La vida es triste si no se la vive con una ilusión. Por ejemplo, la ilusión
de “integrar”…; de una Argentina pujante y ordenada; de una Patria Grande…
No estoy convencido que sea bueno esperar a “crear” nuevos recuerdos.
Me impresiona, siquiera, vislumbrar a la Integración Regional como un
castillo de naipes.
A simple life – Ramon Caubet
¿Hacia la Integración Regional por la Integración Económica (prescindiendo
de la Política) podría ser un grito del neoliberalismo? Mi respuesta es sí. Sin embargo, estimo que darían la misma contestación amplios sectores de
la población. Ello así, entre otras circunstancias, porque lo político, en la Integración
Regional, ha mostrado flancos débiles.
En mi opinión, la gran masa del pueblo “siente” a la Integración Regional
como “algo” lejano… histórico… que no fue; ni es; y que de un solo modo, y muy eventualmente,
podría ser desde lo crematístico…
La Política en la Integración Regional, sobre todo con la actual dirigencia
oficialista, no tiene anclaje de credibilidad. El ideario de una Integración Regional queda en el pasado, en el olvido…
superado por acuciantes urgencias y profundas grietas.
Me inquiero: ¿Para el “pueblo” regional qué vendría a ser el MERCOSUR?
Quizás una mera “organización” donde (hasta por aprensión) se pierde de vista
la “misión” por consignas propagandistas de turno.
Si los líderes políticos ansían la
Integración Regional, no estará sucediendo que esa misma dirigencia política no
procede y se conduce como verdaderos “integradores”?
La incompetencia del Frente de Todos, a la par de incontables carencias, con
una “interna” feroz y un país desasosegado, afecta lo regional…; y querer parecer buenos y no serlo es, a la
postre, una descomunal hipocresía.
La enorme mayoría del pueblo argentino
está molesto…; quisiera vivir de otra manera… Como no se debe tomar un
principio fundamental de la Integración Regional y aplicarlo contra ella, o sus
ciudadanos, el Gobierno de turno, que no
se hace cargo idóneamente de los problemas de todos los argentinos, agravia al
Peronismo. El sufrimiento de una gran parte del pueblo lo acredita a
diario.
Así como el silencio, a veces, hace daño, también
las bravuconadas, las mentiras, las incoherencias, etc., de los atrapados en su
flama sectaria como diablos con lenguas de plata.
La Democracia, que este año conmemora (1983-2023), ha perdido /
desperdiciado mucho tiempo… (y lo digo cabalmente conociendo que los tiempos
de los procesos históricos/institucionales de una nación son diferentes a la
temporalidad personal).