Abogado (Universidad Católica de La Plata - 1988).

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Quilmes, Buenos Aires, Argentina

lunes, 15 de junio de 2026

Llorando en el espejo...

Llorando en el espejo…

Mi sombra me habla y me pregunta ¿dónde se discierne la Integración Regional?

Le respondo, en algunas Universidades (UBA, U. Austral, UNCuyo, UNLP/Instituto de Integración Latinoamericana). Le afirmo que algunos ámbitos, de iure, existen; pero, de facto, no (Institutos o Comisiones en los Colegios de Abogados, Comisión Permanente del MERCOSUR del COLPROBA, Comisión del MERCOSUR y Derecho de la Integración de la FACA). Y que otros, fueron alterados (no obstante, reconozco su enjundia académica – ejemplo: CJIR) y que el COADEM continúa siendo de pacotilla.

Mi sombra, entonces, me dice: te conozco, para vos algo anda mal…  

Atónito, porque nunca me di cuenta que le importaba, le dije que vivimos, hace tiempo en Argentina, la indignidad de una generación política y, también, de política institucional abogadil, que no discierne… ni el mandato histórico, ni lo heredado… y esto acarrea consecuencias trascendentes… tan trascendentes como, entre otras, el paso (y pérdida) del tiempo.

Continúo diciéndole a mi sombra que la indignidad de aquellas generaciones, y más allá de sus “sarasas” y cobardías, me lleva a pensar que prevalece el ideario que el MERCOSUR ha dejado de ser un proyecto que merece futuro y ha pasado a ser un proyecto que sólo merece “administración”.

¿Hay evolución en el MERCOSUR? ¿Hay apuesta de largo plazo o sólo existe supervivencia comercial? ¿Se podrá, algún día, dejar de ser transición para ser sólido y permanente con instituciones consagradas?

Ya enardecido grito que la indignidad de aquellas generaciones ha abrevado en doctrinas progresistas, liberales y corporativas… Metáfora continuada, alegoría, todo como instrumento de celebración personal.

Exclamo que, como las desgracias (como las re, re, re, reelecciones en los Colegios de Abogados) nunca vienen solas, todavía se expande el napalm del Jefe de Gabinete Adorni que rocía el relato libertario, junto a otros ácidos (desocupación, cierre de empresas y comercios, los créditos millonarios del Banco Nación a los heraldos de la anticasta, Libra, etc., etc…).

Verdaderamente, cuánta falta hace un proyecto nacional y popular (pero NO kirchnerista, kicillofista, mayrista, camporista…).

Me calmo, abro los ojos y, a pesar que hoy 15 de junio de 2026 es un día soleado aquí en Quilmes, mi sombra ya no está… como si estuviese nublado… como si ella o la gente hubiesen perdido mi nombre…

Mientras, recuerdo lo que decía Martin Luther King: “todo hombre debe decidir si caminará a la luz del altruismo creativo o en la oscuridad del egoísmo destructivo”.

  Llorando en el espejo - Serú Girán

Quilmes, 15 de junio de 2026.

 

jueves, 15 de enero de 2026

La caída de Maduro

 

La caída de Maduro


Así como un día 3 de enero de 1833 las fuerzas británicas ocuparon las Islas Malvinas, el 3 de enero de 2026 los Estados Unidos avasallaron a Venezuela. A diferencia de 1833, la situación en Venezuela estaba convulsionada y hubo, por parte de los Estados Unidos, sendas declaraciones y despliegues previos.

Puedo entender, y no estoy diciendo avalar, que la Operación Determinación Absoluta fue la conclusión a la que arribó Estados Unidos: no había otra forma de sacar del poder al indefendible e insostenible de Nicolás Maduro. Sin pasar por alto, obviamente, lo que ha sido la realidad de Venezuela en los últimos años.

Entender tampoco implica celebrar; ni, mucho menos, dar lugar para mofarse exigiendo, con cinismo, que regresen de inmediato a la “Venezuela liberada” los venezolanos que aquí residen… (son los mismos desatinados que, de manera inconcebible, reclaman acá por la liberación de los presos políticos -¿?- pero guardan silencio respecto a los existentes en Venezuela).

La conducción política de Maduro (o de Cuba) no estuvo a la altura, durante años, de las circunstancias. Su Socialismo, o el que le impusieron, lo llevó a confundir su Gobierno con el Estado. Perjudicó a la Nación Venezolana y, entre otros no menos importantes datos, forzó al desarraigo a millones de sus habitantes. Esta es una de las realidades concretas más dolorosas del pueblo venezolano (la diáspora).

En el ejercicio del poder, ¿qué hizo Maduro por su pueblo? ¿Lo condujo a su realización, a su bienestar? El No se impone rotundamente. Ejerció el poder por el poder mismo y a resistir nomás… Y todo era culpa de los otros. Relato y polarización. Idealización de la Cuba de Fidel. No evolucionó. Por el contrario, involucionó.

Jurídicamente, Estados Unidos avasalló. Política o, mejor dicho, geopolíticamente, fue pragmático en un mundo complejo y saturado de mensajes y metamensajes… (para Cuba, Irán, Rusia, China, etc.).

En un mero sobrevuelo por nuestro país, francamente no creo que un gobierno Peronista (o sea, no Kirchnerista, no Camporista, no Kicillofista -que no representan mi pensamiento ni lo que yo quisiera para la Argentina-) pueda asumir en 2027; pero, si se concretara, debería leer muy bien, y con suma inteligencia, la realidad internacional. Y, sobre todo, aguzar la vista en la noción de soberanía.

Así como con la Integración Regional se ha desperdiciado irrecuperable tiempo, lo mismo acaece desde el retorno de la Democracia… con el surgimiento de un verdadero y perdurable Movimiento Nacional. Se han hecho, y se continúan haciendo, tantas cosas mal en nombre del Peronismo que soy muy pesimista (y desconfiado) al respecto. Y cómo no serlo, si la sociedad se hartó y concibió un Presidente como Milei (del cual también se podría hablar largo y tendido).

Volviendo a Venezuela, parece que sólo falta Maduro… pues toda la cúpula y jerarquía restante siguen en sus cargos con Delcy Rodríguez. ¿Acaso no son -no eran con Maduro- la misma cara de la moneda?

¿Qué será de González Urrutia y de María Corina Machado?

Me preocupa la compleja e incierta situación de Venezuela; y, asimismo, las actitudes y convicciones del Presidente Trump.

Un clima – Luis Salinas

 

Quilmes, 15 de enero de 2026.

  

 

viernes, 26 de septiembre de 2025

Integración y Primavera

 

Integración y Primavera

Pensando en José Ingenieros y en su idea de la “escuela” (que no cabe en los límites del aula), cuánta semejanza encuentro con la Integración Regional…

Lamentablemente en nuestro país y en este tema, los últimos diez -10- años de los distintos gobiernos nacionales han oscilado entre la falta de vocación, el verbalismo y el activismo (Paulo Freire). Todos cultivaron (y cultivan) una indignación selectiva y fueron (y son) deliberadamente desmemoriados.

Siento una insatisfacción integracionista. Lo mismo podría afirmar de la Abogacía Organizada Nacional/Regional a la cual, en vano, le dediqué muchos años de mi vida. Y ya se sabe, no hay peor esfuerzo que un esfuerzo inútil. Sigo sosteniendo que es mejor irse que estar y no significar nada… mientras me pregunto dónde está la integración de los abogados/de la abogacía?

La Integración Regional además de ser consciente, ha de ser creciente.

La Integración Regional precisa interpelar, reverdecer…

Gaya Ciencia (Leopoldo Lugones)

“…-Entonces, dijo la dama,

Decirme, acaso, podréis,

Si es verdad que de amor mueren

Los que bien saben querer.

Así él triste ha respondido,

Quebrados acento y tez:

-A qué preguntáis, señora,

Lo que a la vista tenéis…”.

Dream of the Return – Pat Metheny y Pedro Aznar


Quilmes, 26 de septiembre de 2025.